Sobre la Autora

 

¡Hola! Me llamo Gema M. Azorín, y soy una alicantina afincada en Madrid a la que le encantan las novelas.

De hecho, devoro novelas, tienen un sabor excelente en las noches de lluvia cuando te parapetas tras una ventana o junto a un fuego; o en las tardes de verano, tumbada a la fresca con un granizado en la mano y el solecito en los pies.

 

Foto de la autora de la saga de fantasía romantica juvenil M.AzorínAsí leí mi primera novela de fantasía, La historia interminable, y soñé durante varias noches con ella. Luego llegó Tolkien, y con él mi primer relato corto sobre un reino olvidado entre cielo y tierra en el que el mundo andaba en barca y algo confuso. Luego leí El mundo de Sofía y quise ser filósofa. Durante años escribí cuentos y más cuentos, ninguno compartido con nadie. Luego sucumbí a los poemas en la fase adolescente en el que practicas el egocentrismo.

Todo me venía bien para alimentar el drama: que mi mejor amiga cambiara de colegio, que mi hermano cortara con su novia, que muriera la abuela del vecino, a la que no conocía… Leí Lo que el viento se llevó, y quise visitar Atlanta y conocer las plantaciones y el sol abrasador de ese Rhett Butler que determinó “mi hombre ideal”.

 

Retomé la escritura cinco años más tarde, y desde entonces somos inseparables. A veces echo de menos esa sensación de asombro que causa la lectura de los primeros libros, cuando descubres una temática nueva que no sabías que existía. Me ocurrió algo parecido ya de más mayor, cuando redescubrí la fantasía épica de manos de Patrick Rothfuss y Kvothe, el asesino de reyes más encantador, lo que me hizo retomar la escritura con más ilusión que nunca.

 

 

Releí a Susanna Clarke y de ahí pasé por Jane Austen y las Brontë – aquí me permito un suspiro largo desde lo más profundo del alma -, y de ahí mi propia naturaleza ultraligera me llevó a enraizar en la novela romántica. Pero eso fue de más mayor, porque recién estrenada la mayoría de edad comencé a estudiar una carrera de ciencias y luego otra, y durante ese periodo estaba demasiado ocupada siendo la protagonista como para escribir nada.

Leía cuentos y libros de relatos para no engancharme a nada – cosa que no ocurría, claro -: leí los Cuentos de Eva Luna, de Isabel Allende, Cuentos completos de Katherine Mansfield, algunos cuentos de Chéjov, Flannery O-Connor…, hasta que me hundí en el universo borgeano que me dejó un poco insatisfecha – ¿Qué haces cuando te ponen cara a cara con lo que tú misma aspiras? -.

Más tarde, como ya he comentado, me di a la lectura romántica, gótica – Ay Drácula… otro suspiro largo -, y épica; y retomé la lectura para no dejarla.

 

Saga Crisálida es un compendio de todas esas lecturas y escrituras, una trama con giros en un mundo que existe y no existe, con una historia de amor, o desamor, y mucha complicidad entre “hermanas”. He disfrutado escribiendo cada página, y disfruto día a día con la escritura de la tercera y última parte. Aparte, sigo escribiendo otras novelas y relatos, porque se trata de escribir y de disfrutar en el camino.

 

Tenemos que compartirnos con el trabajo y con la familia – la escritura y yo, porque soy madre de dos niños a tiempo completo -, pero salvo momentos de frustración y de celos, la relación va viento en popa. Mientras escribía relatos cortos para un taller, se me ocurrió crear un blog de libros y relatos:

https://librosyrelatos.blogspot.com.es

y también estoy por aquí:

https://www.facebook.com/saga.crisalida

 

¡Un saludo y espero que nos veamos pronto!